Echar la culpa a los demás

Hola mis queridos lectores.

Nosotros tenemos la responsabilidad de nuestras acciones, y cuando no lo hacemos nos deslindamos de nuestras acciones que hicimos mal, y lo que hacemos es echarle la culpa a los demás. Aunque nosotros no tengamos la razón lo hacemos para no sentirnos inferiores a los demás. Éste sentimiento de sentirnos superiores a los demás y no aceptar que nos equivocamos lo desarrollamos cuando tenemos a nuestros hijos, a personal a cargo en un área de trabajo, cuando somos profesores de una institución educativa, cuando tenemos un cargo de autoridad en el gobierno de nuestro país, o cuando tienes cargo alto en una empresa, y es debido a una baja autoestima y de ser perfeccionistas en lo que hacemos.

Ésta conducta la desarrollamos desde que somos pequeños y no nos damos cuenta que lo tenemos y vivimos toda nuestra vida con esta conducta insana de supervivencia. La desarrollamos porque alguna vez o muchas veces nos juzgaron, nos criticaron, nos regañaron, nos pegaron, y para evitar estas acciones que nos hirieron de manera emocional y física tratamos de escudarnos echando la culpa a los demás aún sabiendo que nosotros somos lo culpables.

Muchos de nosotros y me incluyo, no nos atrevemos a levantar la mano cuando somos culpables o no  tenemos la razón de algo, ya sea cuando nos encontramos en una problemática, situación o evento que pueda traer graves consecuencias, sintiéndonos las victimas y hasta espectadores. Siempre queremos ser los que no rompemos ningún plato, queremos tener la razón de todo, queremos quedar bien con nuestros jefes, con nuestros padres, con los mismos profesores de las instituciones educativas, con los clientes, con tu espo@, herman@, y familia en general. Pero si nos ponemos analizar el otro escenario, siempre va a ver gente que sabe que tú fuiste el culpable o no tuviste la razón, y esa persona se queda con ese evento que a él le trajo consecuencias graves a su vida, ya sea un despido de trabajo, una carta administrativa, un divorcio, una pérdida de amistad, pérdida de dinero, reprobar una materia, etc. Esta persona va a recordar ese evento que no quisiste aceptar en su momento, cambiando su actitud hacia ti de tratarte. A muchos de nosotros no nos importa estas personas porque no son importantes en nuestra vidas.

Desafortunadamente vivimos en una época donde reina, la envidia, la rivalidad, en ser el mejor en todo, en llegar al más alto puesto de trabajo, destacar y pisotear a quien se nos ponga en nuestro camino con tal de llegar al objetivo, y de el poder que se tiene de las demás personas, siendo egoístas de nuestras acciones que hacemos y que no están bien. Está muy marcado que si cometes algún o varios errores que traen graves consecuencias llega el sentimiento de culpa, y es normal que nos equivoquemos. Somos seres humanos imperfectos que estamos aquí para aprender, pero lo que no esta bien es no aceptar equivocarse y no hacernos responsables de nuestros actos.

Debemos aprender a ser responsables de nuestros actos. Todos nosotros fallamos alguna vez y esto es algo normal. Es necesario aceptar esta realidad y dejar de juzgar y juzgarnos duramente, y no por eso nos vamos a sentir inferiores a los demás, no por eso nos van a tratar de diferente manera, no por eso nos van a dejar de querer, no por eso nos van a quitar nuestro lugar como persona, al contrario, nos sentimos mejor nosotros, nos hace más humanos, nos hace más humildes y nos permite mejorar como personas.

Hay que darnos permiso y también a los demás la libertad de equivocarnos y equivocarse para aprender de los propios fallos. Seamos más flexibles, más tolerantes y más comprensivos. Nadie necesita ser perfecto para ser apreciado por las personas que nos rodean. Errar y asumir los errores es el único camino hacia la madurez emocional.

Muchas gracias por leerme y que pasen un excelente día.

Les saluda su amigo Luis Moreno. 💖😀


"Los errores son siempre perdonables, si uno tiene el coraje de admitirlos." Bruce Lee






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